Osteocondritis, desgaste de cartílago en la rodilla


Las rodillas es una de las partes que más sufre en la carrera, por no decir la que más. Una de las lesiones típicas es la del desgaste de cartílago. Ya que la función de este es amortiguar los choques producidos durante el salto o la carrera.

Una severa lesión cartilaginosa puede cambiar radicalmente el estilo de vida de los pacientes. Aparecen síntomas como bloqueos, dolor e inflamación que afectan la capacidad laboral y deportiva.

Introducción

Los extremos de nuestras articulaciones están recubiertos por cartílago, que permite que entre un hueso y otro, la superficie de deslizamiento sea lo mas lisa posible. Esta superficie lisa hace que junto al liquido sinovial de la articulación, estos extremos se desplazan entre si, suavemente disminuyendo al mínimo la fricción.




La parte posterior de la rótula está recubierta por la capa más gruesa de cartílago hialino (tejido conjuntivo duro pero que a diferencia del tejido óseo no contiene nervios o vasos sanguíneos, y tampoco está calcificado) que existe en el cuerpo.
Las tres cuartas partes superiores de la rótula están cubiertas por cartílago hialino de 5 a 6 mm de grueso. La cuarta parte inferior de la rótula es superficie no-articular y no está recubierta por cartílago.

Síntomas

Dolor y la inflamación variables, pudiendo además aparecer en reposo o sólo con la actividad. Los bloqueos son raros y se producen en caso de que haya cuerpos libres desprendidos de la lesión. La palpación puede ser dolorosa en el lugar de la lesión pero, por regla general, este signo es difícil de obtener.

Diagnostico

Generalmente la lesión es detectable en radiología convencional AP, L y axial de rótula. En ocasiones es útil la proyección de Fick (proyección desenfilada del túnel intercondíleo) pero por nuestra experiencia lo es más en adultos que en niños.




La resonancia magnética nos puede ayudar en los casos poco frecuentes de diagnóstico difícil por radiología convencional. La resonancia magnética, sin embargo, tiene su mayor utilidad en la valoración de la situación de la lesión, sobre todo en dos aspectos: la integridad del cartílago articular y la disección (separación) del fragmento osteocondral de su lecho epifisario.

Causas mas frecuentes de la lesión

Tuberculosis. Es una infección en vías respiratorias causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis que genera tos persistente, fiebre, escalofríos, fatiga y pérdida de peso, pero en ocasiones también afecta a las articulaciones (tuberculosis osteoarticular, condropatía tuberosa).

Aunque menos frecuente, la osteocondritis también se presenta en quienes padecen enfermedades sistémicas (afectan a varios órganos del organismo) relacionadas con inflamación, como artritis reumatoide (dolor, entumecimiento e hinchazón de articulaciones), artritis psoriática (idéntica a la anterior, pero asociada a manchas rojas en la piel) y lupus eritrematoso sistémico (cuando las defensas del organismo sufren alteración y atacan a tejidos propios, como tendones y cartílagos).

Grados o clasificaciones

- Grado I: El cartílago se inflama y se reblandece. Esta es la primera forma de daño.
- Grado II y III: A medida que la condición empeora, el cartílago puede llegar a fisurar (tiene una apariencia rallado). El grado de lesión depende del tamaño de la zona involucrada y del espesor del cartílago afectado.
- Grado IV - El cartílago se ha gastado completamente dejando el hueso expuesto desde pequeñas zonas a una forma generalizada. Cuando las áreas involucradas son grandes, por lo general el dolor se vuelve más grave, provocando una limitación en la actividad.

Tratamiento

No quirúrgico

La degeneración del cartílago articular es a menudo tratada sin cirugía. Algunas de las medidas que el médico puede recomendar son:

- Pérdida de peso.
- Ejercicios para fortalecer los músculos alrededor de la articulación.
- Plantillas para amortiguar el impacto y la posible mala pisada.
- Cambios en la actividad física.
- Inyecciones de ácido hialurónico para mejorar la lubricación y reducir la fricción.

El médico generalmente prescribe medicamentos para tratar los síntomas del paciente y se observa el progreso. Aunque hay medicamentos que pueden tratar los síntomas asociados con el daño del cartílago articular, no existen medicamentos que pueden reparar o fomentar un crecimiento de nuevo de cartílago.

Quirúrgico

En los últimos 10 años, ha habido muchos avances interesantes en el tratamiento quirúrgico de los defectos del cartílago articular. El más comúnmente utilizado implica el tratamiento de rasurado del cartílago afectado por medio de un procedimiento artroscópico.

Ejercicios de prevención

Como en muchas de las lesiones de las articulaciones, el problema se puede prevenir. Simplemente con tener bien tonificados los músculos cercanos a la articulación.

A continuación una tabla de ejercicios para tonificar los músculos de las piernas Aquí.

Conclusión

Hay que tener respeto a las lesiones, y mucho más a las que son directamente causadas por nuestros entrenamientos o carreras. Ya que si hacemos caso omiso a las advertencias de nuestro cuerpo. Con casi total seguridad, ese aviso nos va a llevar a una lesión, que en algunos casos puede llegar a ser crónica.

Ante cualquier síntoma de molestia en rodillas u articulaciones implicadas en la carrera. Acudir lo antes posible a un especialista, el cual nos dará un tratamiento y consejos, con los cuales, podremos retomar nuestros entrenamientos lo antes posible.